APAG y los ayuntamientos de Cabanillas y Marchamalo se preguntan por los remedios

Los ayuntamientos de Cabanillas del Campo y Marchamalo han anunciado este jueves que van a colaborar con la Asociación Provincial de Agricultores y Ganaderos en Guadalajara (APAG) para intentar controlar, en la medida de lo posible, la sobrepoblación de conejos en el entorno del Corredor del Henares.
La población de conejos en los entornos periurbanos de ambos municipios no para de crecer desde hace años pero las campañas de extensión de la veda de caza no han sido efectivas en dos términos municipales atravesados por caminos y carreteras donde no está permitida la práctica cinegética, según ha informado el Ayuntamiento de Marchamalo.
En el centro está el presidente de APAG, Juanjo Laso explicando a los alcaldes de Marchamalo, Rafa Esteban y de Cabanillas, José García SalinasEsto ha convertido las cunetas de las infraestructuras de comunicación en refugios perfectos para los conejos, próximos a campos de cultivo que les proporcionan alimento fácil.
El alcalde de Marchamalo, Rafael Esteban, ha señalado tras una reunión de los dos ayuntamientos con la asociación los problemas que los conejos causan “tanto en las cosechas como en las carreteras y en los caminos”, además de actuar como “potenciadores de otras plagas, como las de garrapatas”.
También el alcalde de Cabanillas, José García Salinas, ha coincidido en que las consecuencias que conlleva la plaga de conejos “nos afectan también a nivel de salud pública”, por lo que ambos municipios se han puesto de acuerdo para empezar a actuar en los caminos de los dos términos municipales de forma preventiva.
Rafa Esteban y Jose García SalinasAdemás de estas medidas, ambos consistorios llevarán a pleno una bonificación del 95 % del impuesto de construcciones y obras (ICIO) para los agricultores que quieran vallar sus parcelas.
Por su parte, Juan José Laso, presidente de APAG, ha enfatizado que la zona “es un lugar de afección máxima de la plaga de conejos, no solo por la incidencia en los cultivos, sino también por los riesgos sobre la salud pública”, señalando los trazados de carreteras y caminos, la presencia polígonos industriales y arroyos como elementos que hacen “muy difícil la caza del conejo”.
Por eso, Laso ha agradecido la solidaridad de los dos municipios y ha reclamado la actuación de la Consejería de Desarrollo Sostenible para conseguir controlar la plaga.
EFE






