Me pongo en contacto con ustedes para trasladarles una situación que está afectando a numerosos vecinos de la Urbanización Nueva Sierra de Altomira, en Albalate de Zorita (Guadalajara).
En dicha urbanización se han autorizado viviendas de uso turístico en un entorno cuyas ordenanzas establecen el carácter exclusivamente residencial de las parcelas (vivienda unifamiliar). Esta circunstancia está generando problemas reales de convivencia entre los vecinos.
Ante esta situación, varios propietarios hemos presentado consultas y alegaciones ante el Servicio Provincial de Turismo de Guadalajara, aportando documentación que acredita la normativa aplicable. Sin embargo, a día de hoy, no hemos recibido respuesta efectiva ni se han adoptado medidas para esclarecer si dichas autorizaciones se ajustan o no a la legalidad vigente.
Resulta especialmente relevante que la propia Administración reconociera inicialmente no disponer de toda la documentación necesaria para valorar la legalidad de estas autorizaciones, sin que ello haya derivado en una actuación efectiva posterior.
Asimismo, hemos trasladado esta situación a representantes políticos, quienes han reconocido la complejidad del asunto, remitiendo finalmente a los ciudadanos a la vía contencioso-administrativa como única alternativa, lo que supone trasladar al particular la carga de resolver un problema que podría tener su origen en actuaciones administrativas previas.
A todo ello se suma la falta de herramientas a nivel municipal, ya que, según nos han indicado tanto la Guardia Civil como el propio Ayuntamiento, no existen actualmente ordenanzas específicas que permitan actuar eficazmente ante los problemas derivados de estas actividades.
En definitiva, nos encontramos ante una situación en la que los vecinos afectados carecemos de mecanismos efectivos de protección, pese a existir indicios de posible incompatibilidad entre el uso turístico de las viviendas y la normativa urbanística aplicable.
José María Madrid Sanz






