A diversas empresas de Granada
Archivo GD
La Guardia Civil ha detenido a tres personas en Guadalajara y Madrid acusadas de cuatro estafas cometidas a través de internet por el método del 'Man in the Middle' contra empresas y una comunidad de propietarios de Granada.
Según ha informado este cuerpo armado, los detenidos son tres personas de 22, 24 y 66 años acusados de los delitos de estafa a través de internet, que han sido arrestados gracias a la investigación de la Unidad de Delitos Tecnológicos.
Las estafas afectaron a dos empresas granadinas y a una comunidad de propietarios y han sido resueltas en diferentes operaciones.
La operación Alnua se inició en diciembre de 2025 tras la denuncia presentada por una empresa de Granada que había sido víctima de una estafa y permitió arrestar en Madrid a un hombre de 66 años al que además bloquearon la cuenta para recuperar parte del dinero estafado, unos 25.000 euros.
La segunda investigación, desarrollada en el marco de la operación Sallux, comenzó el pasado mes de enero tras las denuncias presentadas por una comunidad de propietarios y una empresa granadina que había transferido dinero que nunca llegó a sus destinatarios.
Se detuvo entonces a un joven de 22 años en la provincia de Guadalajara como responsable de estas dos estafas.
Por último, la operación Jusalal ha permitido detener en Madrid a otro joven de 24 años acusado de estafar a otra empresa de Granada.
Los tres arrestados empleaban el denominado método 'Man in the Middle', una modalidad de ciberdelincuencia que consiste en infectar el correo electrónico de las víctimas mediante un programa malicioso que permite controlar de forma encubierta todas las comunicaciones realizadas desde esa cuenta.
Ya con acceso al correo electrónico, los delincuentes analizaban los mensajes de entrada y salida hasta detectar operaciones económicas de interés, como el envío de facturas o solicitudes de pago entre empresas.
En ese momento, interceptaban la comunicación sin que ninguna de las partes advirtiera la manipulación, modificaban los datos bancarios de la factura y reenviaban el mensaje para que el dinero fuera transferido a cuentas controladas por los estafadores en lugar de a los proveedores legítimos.
EFE






