El antes y el después de la Picota marchamaleraSe ha limpiado y saneado el monumento que está fechado en 1627
Hace tan sólo unos días que han finalizado los trabajos de recuperación del Rollo Jurisdiccional de Marchamalo, uno de los uno de los elementos arquitectónicos de valor patrimonial más antiguo, datado en 1627, que se encontraba en muy mal estado de conservación.
La picota, hecha en piedra caliza, sufría un avanzado proceso de degradación, de hecho el capitel y la basa estaban casi deshechos por lo que era necesaria una intervención urgente.
El estado de la piedra, muy afectado por la climatología, la contaminación y la suciedad, ha obligado a una inversión cercana a los 3.800 euros para completar las distintas fases de intervención, con una consolidación previa, limpieza, saneado y eliminación de sustancias ajenas, pegado y cosido de piezas y fragmentos en riesgo, sellado de grietas, relleno y reposición de juntas. Como tratamiento final, se le ha aplicado un producto consolidante e hidrofugante que refuerza su estructura, además de una acción repelente al agua, preservando a la pieza de los agentes atmosféricos.
Una vez concluidos los trabajos, efectuados por Elena García, Licenciada en Bellas Artes por la UCM en la especialidad de restauración de obras de arte, y Urbano García, técnico en maestría industrial, se puede volver a apreciar las diferencias en el color y en el tallado original de los diferentes elementos que constituyen la obra, entre el capitel y la basa, el fuste y el pedestal, que antes se encontraban camuflados bajo costras de suciedad y distintos materiales orgánicos.
Con esta mejora el Ayuntamiento de Marchamalo continúa adelante con su plan de conservación y puesta en valor del patrimonio municipal. De momento se ha intervenido en el Puente de San Miguel, situado en el parque al que da nombre y en el Banco de la Paciencia en la Plaza Mayor.







