Tras una petición de dicha asociación, el ayuntamiento denegó la licencia, pero los dueños acudieron a la justicia europea y ganaron
La gasolinera de la polémica/ Redes Sociales
No solo los vecinos afectados han mostrado su desacuerdo con la gasolinera que se está levantado en la rotonda del puente árabe en Guadalajara capital, sino que los empresarios de gasolineras de Guadalajara ya mostraron hace más de dos años su rechazo a este proyecto e intentaron que no se pusiera en marcha.
Desde Guadalajara Diario nos hemos puesto en contacto con Alberto Domínguez, presidente de la asociación de estaciones de servicio de Guadalajara, quien ha sido categórico “el ayuntamiento ha dado la licencia obligado. La gasolinera está montada legal. Con permiso del ayuntamiento, pero porque Europa les ha obligado”- asegura.
El ayuntamiento ha dado la licencia obligado. Europa les ha obligado
Domínguez ha mostrado su asombro por la polémica que se ha creado porque asegura que ya se sabía, incluso antes de que se construyeran las viviendas, que en esa parcela iba una gasolinera.
Según el relato de Domínguez los empresarios de gasolineras intentaron, a finales de 2023, (antes del inicio de las obras del bloque) que no se construyera y pusieron el tema en manos de abogados “me llama mucho la atención la polémica porque la gasolinera estaba proyectada antes de los pisos- asegura- Nosotros hicimos una reclamación, pero no por los pisos sino porque como empresarios pensamos que ya está bien de montar gasolineras en Francisco Aritio porque tiene muchas, una a solo 200 metros de la que están haciendo”. “Nosotros presentamos un escrito con abogados- continúa- basándonos en todo lo que pudimos, zona inundable, cercanía del río… Nosotros reclamamos y el ayuntamiento lo aceptó y denegó la licencia, pero ¿Qué pasó? Que Plenoil, que también tiene sus abogados, reclamó en Europa y la normativa europea está por encima de la local y el ayuntamiento tuvo que dar la licencia”-asegura.
Domínguez, que ha mostrado su malestar porque este tema se utilice políticamente, reconoce que habrá molestias a los vecinos por los olores pero asegura que “está permitido”.






