En la imagen superior, la imagen idealizada del Palacio del Infantando de la que hemos suprimido las farolas y que fue utilizada en nuestra felicitación de Navidad. En la foto pequeña, una imagen real. Fotos: Javier Barra Ruiz. Días pasados, elegimos la fachada del Infantado y el bonito belén iluminado que se ha colocado frente a él como motivo de nuestra felicitación navideña. Pero se nos presentó problema: no había manera de sacar la foto que se merece un monumento de su talla sin que se "colaran" en la imagen al menos dos de los gigantescos soportes que sirven para sujetar los focos que iluminan su fachada.
Así que debimos plantearnos una imagen idealizada, recurriendo al Photoshop, para borrar los postes. Y este fue el resultado, como se puede comprobar en las dos fotografías que acompañan estas líneas. Aunque no es este el único problema.
Además de las farolas que afean la fachada e interrumpen su visión limpia,la iluminación del Palacio del Infantado es frontal, con lo que de esta manera se anula el relieve de uno de sus más emblemáticos elementos arquitectónicos, como son las picas de diamante que diseñó su arquitecto Juan Guas y que convierten al Infantado en una de las principales joyas del renacimiento español. Si la iluminación fuera indirecta, desde el suelo y los laterales, no se eliminarían las sombras y claroscuros que proyectan las picas de diamante y su efecto sería más brillante y evocador.
El Palacio del Infantado de Guadalajara ha sido incluido este año en la lista de candidatos a ser declarado como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.Va siendo hora de que para mejorar su candidatura se estudie una iluminación más apropiada para la que es sin duda la mejor joya del patrimonio monumental de esta ciudad.