No tener que elegir entre trabajo y los hijos

Compartir

Analizando la multitud de situaciones que hay dentro de las familias de nuestra asociación, analizando los cambios sociales, los problemas de despoblación rural, envejecimiento, etc. no es difícil concluir la importancia del papel de la mujer y la maternidad. Hemos avanzado mucho en cuanto a derechos, estudiar cualquier profesión, acceso al trabajo, aunque aun hay que seguir luchando para estar en igualdad de manera real. El papel de la mujer dentro de la familia ha cambiado radicalmente, y hemos ido penalizando la maternidad.

La libertad de poder elegir, familia y trabajo, trabajo o familia, las opciones son múltiples deben ser garantizadas para todos. En los medios de comunicación se nos habla de conciliación, de igualdad, la realidad es que aun queda mucho por hacer.

Hoy en día, aunque hemos avanzado en cuanto al reconocimiento de la mujer como persona con iguales derechos que los hombres, la triste realidad es que muchas mujeres siguen teniendo que elegir retrasar la maternidad, disminuir el numero de hijos, tan necesarios, o renunciar a ellos.

Formar una familia es tarea de dos, pero por condiciones biológicas, la mujer lleva gran parte de esta decisión y debería ser responsabilidad de todos, hombres y mujeres, instituciones y empresas, fomentar y proteger la decisión de la mujer de tener hijos especialmente en este ciclo de su vida, pues de ello depende nuestro futuro. Igualdad no es que todos comamos lo mismo, es tener los mismos derechos y obligaciones, teniendo en cuenta las peculiaridades de cada persona, situación, etc.

El papel de la mujer ha cambiado, las consecuencias las sufrimos todos, muchas de nuestras mamas, mujeres que trabajan y son madres de familia numerosa, han tenido que sortear muchos problemas para poder compatibilizar su maternidad con su vida laboral. Otras muchas mujeres, sobre todo en el ámbito rural, se han visto obligadas a apartarse del mercado laboral, o renunciar a ello, pero no perdamos de vista que son mujeres trabajadoras, son la base de la vida de muchos pueblos, aportan hijos, vida, futuro, cuidan a niños, personas enfermas, su trabajo no remunerado es vital.

Desde Famiguada reconocemos que ese trabajo de criar hijos, de cuidar una familia es beneficioso para todos y, por supuesto, seguimos luchando por la libertad de poder elegir, en igualdad de condiciones, en caso querer formar una familia con mas hijos que la media. Igualdad en el plano de conciliación, en la libertad de dedicarse a cuidar esos hijos y obtener el reconocimiento social de todos. Las mujeres, sea cual sea su elección, siempre han trabajado. Han sido y son pilares de la sociedad y la capacidad de ser madre no ha de ser impedimento para tener los mismos derechos que cualquier hombre. Yendo un poco más lejos, ser madre ya es, en si mismo, un gran trabajo a tiempo completo y va llegando ya la hora de valorar el aporte de los hijos.

Como familia, como mujer, debo decir que seguir discriminando esta realidad nos avoca a desmontar nuestro estado de bienestar. Las consecuencias ya las sufrimos en una sociedad envejecida y unos pueblos abandonados.

Ana Isabel Gómez
Presidenta de FAMIGUADA (Asociación Provincial de Familias Numerosas de Guadalajara)

Este sitio web usa Cookies para mejorar y optimizar la experiencia del usuario. Al utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de las cookies. Ver política