Cuando se han cumplido dos meses desde que el 30 de julio se produjo en Ceuta la invasión (el rey Felìpe VI lo ha calificado de ataque) de 80.000 personas desde Marrueco y ves las imágenes en televisión, sientes pena por los ceutíes por los migrantes de buena voluntad que también hay entre los invasores y sobre todo por los 141 muertos de un catástrofe que fue organizada desde Marruecos, porque aparte de la invasión, la gran mayoría del gobierno del rey Mohamed VI , no hacen mas que reivindicar que las “ciudades de Ceuta y Melilla les pertenecen a ellos” y seguirán haciendo lo posible, si España no toma las medidas necesarias, para seguir invadiéndolas, hasta que sus habitantes, aburridos, se marchen y pasen a su ilegitima propiedad. Los marroquíes comparan Gibraltar con Ceuta y Melilla , y que si España reclama el Peñón ellos -dicen- pueden reclamar las dos ciudades. Son ignorantes y nuestra diplomacia debería explicarles mejor que Gibraltar es una colonia, que está calificada así por la ONU y se encuentra entre los lugares que deben de ser descolonizados. En España, a la muerte de Carlos II (1160-1700), sin sucesión, hubo una guerra con ese nombre la de Sucesión (1701-1714) entre los que apoyaban a Felipe de Anjou (1683-1746 ) de la casa de Borbón, con el respaldo de Francia y los que lo hacían al archiduque Carlos de Austria (1685-1740) apoyado por este país, Gran Bretaña y los Países Bajos. Esta coalición, en agosto de 1704 tomaron por la fuerza de las armas la plaza de Gibraltar. Ganada la guerra por Felipe de Anjou (Felipe V), entre 1713 y 1715 se negoció el Tratado de Utrecht, por el que el Peñón de Gibraltar para encontrar España la paz pasó a Gran Bretaña. Desde entonces, siempre hemos pedido la devolución de esa tierra de 1,2 kms. de largo por 1 km. de ancho y una altura de 426 mts. y 34.000 habitantes, que nos fue arrebatada por la fuerza.
Lo de Ceuta y Melilla es muy diferente. Ceuta fue conquistada en 1415 por Portugal hasta que en 1578, año en que murió el rey lusitano Sebastián I (1554-1578) en la batalla de Alcazarquivir contra los moros, sin herederos, su tío Felipe II (1527-1578) la incorporó a la monarquía española, formándose la Unión Ibérica. Cuando Portugal volvió a separar los dos reinos al tener un nuevo Monarca, en 1640, Ceuta decidió voluntariamente quedarse con España.
La pertenencia a España de Melilla se produjo por la conquista de la ciudad por Pedro Estopiñan (1470-1505) en 1497 y su incorporación a la Corona de Castilla. En lo que ahora era Marruecos vivían entonces muchas tribus que en 1666, con la familia Alauí, se unieron formando un solo territorio. Es decir, Ceuta y Melilla nunca fueron de Marruecos, ya que existían antes de la constitución de ese reino, mientras que Gibraltar le fue arrebatado a España.
La invasión o ataque a Ceuta es la primera vez que se hace a una frontera de Europa por el sur , una frontera de 9,6 kmts. de longitud, protegida por una doble valla de 6 mts. de altura (la frontera de Melilla tiene 8 kms.) Entraron en un territorio de 19,6 km/2 de superficie y 83.595 habitantes , aunque no utilizaron el salto de la valla, sino nadando los tres kilómetros de distancia que hay entre las playas de Castillejos en Marruecos y de Tarajal en España; y andando por los espigones, fuera de la valla protectora , con las puertas abiertas de la frontera marroquí de manera voluntaria, ese mismo día una gran mayoría de los invasores participaron en la prueba de ocupar Ceuta , que ése era su objetivo. Algunos volvieron a Marruecos, pero en Ceuta quedaron un numero cercano a los 10.000 migrantes, entre los que por desgracia hay cerca de 2.000 menores de edad , y lo que es peor, yihadistas y personas que habían cometido delitos en España, por lo que fueron expulsados y que han aprovechado la ocasión para regresar.
La españolidad de Ceuta y Melilla no tiene discusión por su origen, pero también por la historia. Aparte de lo apuntado, Melilla, un territorio de 12,3 km/2 y 86.600 habitantes, desde 1576 está adscrita a la diócesis de Malaga y Ceuta creó su diócesis en 1420; en 1833, con la división de España en provincias, Ceuta fue incorporada a Cádiz y Melilla a Málaga; en 1912 Francia y España fundaron los Protectorados, el francés con capital en Rabat y el español en Tetuan, firmándose el 27 de noviembre de 1912 con los marroquíes un tratado en el que se dice que este último Protectorado limita con Ceuta y Melilla. Los Protectorados desaparecieron en 1956, al formarse el Estado Marroquí, sin que las dos ciudades formaran parte y nadie cuestionara que no eran de España. Nuestra Constitución de 6 de diciembre de 1978, en la Disposición Transitoria Quinta dice que Ceuta y Melilla podrán constituirse en Comunidades Autónomas. Así lo hicieron, convirtiéndose en 1995 en Ciudades Autónomas.
Ceuta y Melilla son España y seguirán siendo España, reconocido también esto por la Unión Europea (UE) y como ha recalcado el rey Felipe VI, el ataque del 30 de julio (a la integridad territorial de España) es intolerable.
Por lo tanto, la españolidad de Ceuta y Melilla está reconocida sin discusión y es nuestro deber constitucional la defensa de su territorio y la solidaridad con sus habitantes.
José María Bris Gallego
2 de octubre de 2026.