Tras 17 años de peticiones ha conseguido que el ayuntamiento arregle la calle donde vive
La abuela del Alamín junto a la alcaldesa, Ana Guarinos/ GU Diario
La señora Antonia tiene 91 años y desde hace más de 60 vive en la calle Sevilla, en el barrio del Alamín de Guadalajara. Una vecina que lleva 17 años pidiendo que arreglen su callejón sin que nadie en el ayuntamiento de Guadalajara escuchara su petición. Su calle, es una vía pequeña que da acceso a nueve viviendas y que, por algún error, estaba catalogada como calle privada de uso público. Eso impedía que el ayuntamiento asfaltase y arreglase la calle, un espacio que estaba en muy malas condiciones con apenas una fina capa de cemento que habían echado los propios vecinos y que habitualmente se convertía en un barrizal. Una situación que sólo afectaba a ese callejón en toda la zona.
Callejón de la calle Sevilla/ GU Diario
Para conseguir el arreglo la “abuela del Alamín” empezó a hacer una recogida de firmas que presentaba en el ayuntamiento y se iba casa por casa para conseguir que la firmaran “Año tras año machacando- explica- Yo no sé cuántas he conseguido. Muchas”.
Una falta de atención que les daba problemas hasta para beber agua a diario ya que las tuberías no estaban enterradas “y el agua salía ardiendo en verano”- señala. Ante eso, los vecinos solo podían echar cemento para mejorar la situación. La señora Antonia está muy satisfecha con los trabajos “pensaba que no lo iba a ver”- explica sonriente.
La alcaldesa de Guadalajara, que ha visitado hoy las obras, ha recordado cómo conoció la situación en precampaña y en el intento de buscar una solución se pensó en hacer la obra a través de los presupuestos participativos pero finalmente se comprobó que esa calle no era privada sino pública y ya se está haciendo el arreglo. La mejora consiste en mover la barandilla que hay en la zona para mejorar el acceso a las viviendas, canalizar el agua de lluvia y asfaltar. Unas obras que tienen un coste de 50.000 euros.
La alcaldesa, Ana Guarinos se ha mostrado muy satisfecha con los trabajos “lo más bonito de una obra no es que la obra cueste mucho dinero, no es que al final se hagan muchos metros cuadrados de obra, no es que se realicen grandes inversiones de obras en la ciudad, sino que con las obras que se hacen se resuelvan problemas, se asegura el mantenimiento, se cuide la ciudad, se atiendan las demandas de los vecinos y las vecinas de los barrios, en este caso del Alamín, y evidentemente se den soluciones a pequeños problemas como vemos en este caso el tema del barrio del Alamín”- ha explicado.
Los más contentos con la obra son los vecinos y de hecho la señora Antonia ha aprovechado para pedirle a la alcaldesa que dé una solución a los coches que aparcan tan pegados a la pared que invaden la acera y no dejan pasar a los vecinos.