Imagen del Cristo del Amor y de la Paz a su paso por la plaza de Santo Domingo. Fotos: GD. Cielo soleado en la mañana del Viernes santo en Guadalajara, con mucha gente en la calle para presenciar el desfile del Cristo del Amor y de la Paz.

Hace tres años, esta procesión tuvo que ser suspendida por la lluvia. En los últimos dos años, el sol radiante ha acompañado a esta pujante cofradía que hace su via crucis penitencial por las calles del sur de Guadalajara. La cofradía del cristo del Amor y de la Paz, en vez de cargadores utiliza costaleros que llevan el paso a la usanza andaluza. La hermandad se fundó en 1956 por guardias civiles y honra a Cristo muerto en la cruz.
Uno de los momentos más emocionantes es la salida del Cristo a las 11,30 horas desde San Ginés con la ayuda de un ingenio mecánico para salvar el portón de la iglesia. Lo reciben en Santo Domingo a los sones del himno nacional, a cargo de la excelente banda de cornetas y tambores de la cofradías
Participan unos 300 cofrades, ataviados con capirote rojo y túnica blanca. Salen de San Ginés y bajan hasta el Carmen por la travesía de Santo Domingo para hacer el encuentro con la virgen de la Soledad, en la parroquia de San Nicolás, momento que se ha convertido en uno de los más esperados de la procesión. Todo ello tiene su origen en el encuentro que hacían ambas cofradías cuando participaban en la procesión del Silencio en la noche del Viernes Santo.
La procesión sube luego por por la calle Mayor y hacen un recorrido parroquial por el sur de Guadalajara: parque de la Concordia, Asilo, Félix Flores, Amparo y vuelta hasta San Ginés, con la solemnne entrada del Cristo hasta la iglesia en la que los costaleros vuelven a demostrar su pericia.
