Aseguran que no estamos preparados y que la situación que provocó el incendio de la Riba en 2005 podría repertirse
En 35 años (1990-2025) la masa forestal ha crecido un 32% en la provincia
El cambio climático, el abandono del medio rural y la acumulación de combustible vegetal en los montes son los grandes retos contra los que hay que luchar en los incendios forestales y según la Asociación Forestal Alcarreña en Guadalajara “no estamos preparados”.
Desde esta agrupación aseguran que la amenaza que acabó con la vida de once forestales en 2005 en el incendio de La Riba de Saelices “continúa siendo la misma, aunque las condiciones son hoy aún más complejas” – señala Sonia Pérez, CEO de la asociación.
Según esta agrupación la situación es muy preocupante en Guadalajara ya que, según el último Inventario Forestal Nacional, la superficie forestal de la provincia supera las 800.000 hectáreas, de las cuales más de 600.000 hectáreas corresponden a monte arbolado. Esto convierte a Guadalajara en una de las provincias con mayor peso forestal del centro peninsular, pero cuenta con un elemento preocupante: la propiedad de esos montes y su gestión. Una propiedad en muchos casos privada o perteneciente a pequeños ayuntamientos, con muy pocos vecinos, que no tienen recursos para la prevención y limpieza de los montes. Y la pregunta, según la Asociación Forestal Alcarreña, es inevitable: “¿Cómo van a poder gestionar adecuadamente miles de hectáreas de monte municipios que, en algunos casos, apenas cuentan con veinte vecinos empadronados?”- se preguntan.
Una falta de gestión que hay que cada año se acumule más maleza lo que es combustible en caso de incendio. Por ese motivo piden incrementar las inversiones destinadas a prevención, facilitar la rentabilidad de los aprovechamientos forestales, reforzar el apoyo técnico y económico a los pequeños municipios propietarios de montes y promover políticas que conviertan el sector forestal en un motor de empleo y fijación de población.
"No podemos resignarnos a que nuestros montes solo sean noticia cuando arden. La prevención siempre será más eficaz y mucho menos costosa que la reconstrucción. Gestionar el monte significa proteger vidas, conservar biodiversidad, impulsar la economía rural y evitar que tragedias como las vividas en Guadalajara en 2005 o en Almería vuelvan a repetirse. Nuestros montes necesitan una gestión activa. Y nuestros pueblos necesitan el apoyo de todas las administraciones para poder llevarla a cabo."