Notable intelectual, falleció esta tarde de un fallo cardiaco.
Paco García Marquina
En Guadalajara, esta tarde, ha muerto de un infarto cruel -que no era el primero- Paco García Marquina, biólogo, periodista y escritor, y sobre todo poeta, uno de los mejores poetas españoles de la actualidad y que si bien nació en Madrid, en 1937, estuvo en las últimas décadas vinculado a Guadalajara desde que en 1974 se vino a vivir al campo en un molino donde criaba truchas en Caspueñas.
Marquina era un intelectual en toda regla, con un dominio del lenguaje vastísimo, un conocimiento enciclopédico como el nuevo hombre del renacimiento que fue y que repartió su vida entre la biología, el periodismo, la novela y la poesía. Desde 1995 fue subdirector de la revista Extramundi, que en 1994 comenzó a editar la Fundación Camilo José Cela hasta 2011. Fue precisamente la amistad y la colaboración con Camilo José Cela un hecho que marcó la vida de Paco Marquina. Trabó una intensa amistad desde que Camilo estuvo en Guadalajara recuperándose de una enfermedad y con Jesús Campoamor y otros amigos le ayudaron a buscar la casa en la que el escritor gallego vivió en Guadalajara con Marina Castaño durante los años siguientes a recibir el premio Nobel de literatura. Conocedor como pocos de la vida y milagros de Don Camilo, en 2005 publicó en Estados Unidos “Retrato de Camilo José Cela”, que luego tuvo una segunda edición en España con el nombre de “Cela, retrato de un Nóbel”, y que por su honradez es un libro a veces descarnado y en el que Marquina apenas se deja cosas por contar de la vida de Cela, aunque con ello molestara a más de uno. Pero Marquina no era de los que se amedrentaba y como él dejo escrito: “A Cela le han hecho tanto daño los enemigos con sus imputaciones , como sus amigos que le han reído sus desafueros y le han utilizado como santón de sus banderías políticas”. Pero no fue este el único libro celiano de la obra de Marquina. A los alcarreños que quieran saber las interioridades de su inmortal “Viaje a la Alcarria”, uno de los mejores libros del Nobel, no pueden dejar de leer la Guía del Viaje a la Alcarria, que ha tenido dos ediciones, la última de Diputación de Guadalajara. Y también habría que subrayar la Guía de los castillos de Guadalajara y Nacimiento y Mocedad del río Ungría. Marquina creó precisamente el premio de poesía río Ungría, que se ha mantenido en el tiempo con el respaldo de la Diputación de Guadalajara y a cuya institución provincial de Cultura Marqués de Santillana perteneció cuando la Diputación se ocupaba de esas cosas.
Como periodista, Paco Marquina fue colaborador de numerosos periódicos y publicaciones nacionales y provinciales y yo tuve la suerte de tratar con él como director de uno de ellos; en todos demostró su enorme capacidad como cronista de Guadalajara desde la independencia y su talante liberal.
Marquina también nos dejó varias novelas; yo quiero destacar una de ellas, “Cosas del Señor”, una novela histórica que bien habría merecido un éxito nacional cuando se publicó en 1998 y en la que a través de los ojos de Nicolás Priego, un molinero mañoso y herético, se contempla la llegada a Castilla de la epidemia de peste de la Edad Media. La novela se desarrolla en los molinos de las tierras de Hita y el valle del Badiel y en la acción entran de lleno unos doscientos personajes, históricos o imaginarios, que a pesar de haber vivido hace 650 años tienen un aire actual que no la permite envejecer. Marquina desplegó en esta novela de madurez sus enormes recursos narrativos que le muestran como uno de los más notables escritores en castellano; un libro de culto que bien merecería una reedición y que estuviera en todas las bibliotecas de esta provincia. Es realmente bello.
Por último, como hemos apuntado, Paco Marquina fue también poeta, o se podría decir que sobre todo era un poeta de los pies a la cabeza, género en el que por su primorosa técnica y fértil imaginación le hicieron destacar. De sólidos fundamentos, se remontan a sus tesis sobre El lenguaje poético en la comunicación de masas o Paradoja poética de Pedro Salinas. Como muestra de lo dicho quiero terminar con esta autodescripción que forma parte de su libro Idola Specus, publicado por Taifa en Barcelona en 1986. Dice así:
Francisco, fiel amante de la tierra,
Espectador de todo, seductor
a traición, contradictorio y lleno
de humor de Dios, nació sobre las ruinas
de un jovenzuelo lírico y barroco,
viajero gravemente enamorado,
hijo -sin duda póstumo- de un tierno
niño juicioso, fino y eucarístico
muerto por sobredosis de cordura.
Cuando el tiempo socave mi apariencia
Habrá un muerto apacible y nacerá
Un hombre diferente en mis cenizas.
Descanse en paz Paco García Marquina, ese gran alcarreño nacido en Madrid que tanto nos enseñó a los que quisimos aprender de él. Siempre estuvo dispuesto a acudir a la llamada de la tierra, allá donde se le reclamara. Fue miembro de la directiva de la Fundación Siglo Futuro y en la actualidad patrono de su Fundación.
Marquina estaba casado con la también escritora María Antonia Velasco. Descanse en paz. Y nuestro más sentido pésame.
Santiago Barra.