El Obispo presidirá la misa de despedida a las Monjas Cistercienses de Brihuega

El sábado se celebró un homenaje popular.
 
RELIGIOSAS Y PUBLICO Las últimas monjas de la comunidad cisterciense de Brihuega en el acto de homenaje

 El obispo diocesano, Atilano Rodríguez, preside el lunes 26 de julio, a las 20 horas, una eucaristía de despedida de la comunidad bernarda de Brihuega. Se va a celebrar en la explanada del convento, con el acompañamiento musical del Coro Virgen de la Peña.

La comunidad de monjas cistercienses del monasterio Santa Ana llegó a Brihuega en 1615. La fundación se ubicó dentro del casco urbano en su inicio, donde ha perdurado hasta levantar el actual monasterio en la bajada hacia el río Tajuña. El 22 de julio de 1969 se celebró en él la primera misa en el nuevo convento, que fue oficiada por monseñor Ángel Morta y Figuls, obispo auxiliar de Madrid-Alcalá.

CON LAS AUTORIDADESLas monjas con sacerdotes y el alcalde de Brihuega.

Homenaje popular en Brihuega

No era el día indicado, pero como si lo hubiera sido, como si hubiera tocado “la monja” a la hora del Ángelus; todos puntuales al “Jardinillo”, allí estaba preparada la Filarmónica Briocense para interpretar la Marcha Real cuando se retirara la bandera que cubría el TOTEM que nos recordara a unos donde estaba el Convento y a otros, les dirá que ahí había un convento de Monjas Bernardas, donde quizá habría alguna que fuera familia suya. Debemos recordar que muchas de las que allí estaban habían nacido en Brihuega o pertenecían a una familia de Brihuega: Parlamentos de unos como de otros, como del Sr. Alcalde, de la Madre Abadesa llena de emoción recordando tanto los malos ratos, como los buenos pasados en el “Jardinillo” como en el convento del camino de la Fuente de la Princesa. Recordemos anécdotas, mientras la Filarmónica interpretaba sus partituras, eran ellas las primeras que veían pasar los toros el 16 de agosto por delante del convento cuando los iban a encerrar, u otras muchas, teniendo en cuenta que en los años cincuenta fueron infinidad de niños y niñas los que se educaron en el colegio de la calle del Horno.

LA ABADESA ENTRE EL PUBLICO La madre abadesa, Sor Isabel, recibe el afecto del público congregado.

Si la mañana estuvo cargada de emoción, la tarde no digamos, con la explanada del convento llena de gente, pues no todos habían acudido al Jardinillo. Allí, hombres y mujeres, niños y mayores quisieron estar para decirles adiós. Todo Brihuega estuvo presente, con sus Sacerdotes, Autoridades Municipales y la Guardia Civil, para decir un adiós profundo y escuchar a la Banda de Música de Brihuega al terminar el acto interpretar por ejemplo “El Turuta”, la diana de la mañana del 15 de Agosto, o el “Virgen Santa de la Peña” o “Sangre Torera”. Dos jóvenes briocenses como Flori y José Antonio tomaron la palabra para explicar en qué consistiría el acto dando entrada a los demás parlamentarios, como al Sr. Alcalde, que compuso una poesía, dando lectura a la misma, seguidamente hablo el Sr. Cura-Párroco para exaltar el cariño que las monjas sentían por Brihuega y viceversa, indicando que nos acordaríamos mucho de ellas, porque habían sido nuestro paño de lagrimas. Terminó el acto con la toma de la palabra de Sor Isabel, Abadesa del convento, que aunque no se la veía emocionada y con mucha tranquilidad llegó a los brihuegos y no brihuegos con sus palabras de admiración, afecto y emoción, nos dijo que Madrid estaba muy cerca, que allí nos esperarían y que supiéramos que mientras ellas vivieran se acordarían de este pueblo que tanto les había dado, no faltando una oración para todos. Un viva a la Virgen de la Peña cerró el acto, así como otro viva para las Monjas.

Brihuega-MonjasLas,monjas, en oración.

Antes de terminar recibieron unos regalos por parte del Ayuntamiento, una placa conmemorativa y un portátil por parte de BRIHUEGA. El día de Santa Ana nos volveremos a ver.

Abelardo Mazo

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