La cercanía de Guadalajara con Madrid, favorece la residencia de parejas jóvenes que inician un proyecto familiar.
Fuente: TresCom a partir datos INE
El Instituto Nacional de Estadística ha hecho públicos los últimos datos sobre envejecimiento en nuestro país que, un año más, reflejan una tendencia imparable: en 2021, España ha vuelto a registrar un nuevo máximo de envejecimiento, del 129% o, lo que es lo mismo, ya se contabilizan 129 mayores de 64 años por cada 100 menores de 16. Esta cifra supone el mayor crecimiento (3,4 puntos porcentuales) de la serie histórica desde 1999, teniendo en cuenta que el año pasado se situó en un 125,7%.
Fuente: TresCom a partir datos INEEn el caso de Castilla-La Mancha, la tendencia es similar y este año se ha alcanzado un índice de 120%, es decir, se contabilizan 120 mayores de 64 años por cada 100 menores de 16.
Guadalajara es la única que continúa siendo "joven", pues todas las demás rebasan el envejecimiento del 100%. La cercanía de Guadalajara con respecto a la capital, la está convirtiendo en residencia de parejas jóvenes que inician un proyecto familiar, y este hecho influye en su menor tasa de envejecimiento. A pesar de ello, el índice de envejecimiento también ha seguido una tendencia ascendente durante la última década en Guadalajara, alcanzando en 2021 su máximo histórico, con un 94,6% (el año pasado la cifra se situó en 93,1%).
El indicador de fecundidad, bajo mínimos
Tal repunte del envejecimiento se produce a pesar de que la pandemia ha incrementado el número de defunciones en un 17%, afectando especialmente a la tercera edad. Sin embargo, el número de nacimientos también se ha visto impactado, con una caída del 6%. Asimismo, el indicador coyuntural de fecundidad alcanzó en 2020 su valor mínimo desde el año 2000, con 1,1 hijos por mujer, según el INE. Este hundimiento de la tasa de natalidad durante el último año se relaciona con la incertidumbre motivada por la crisis económica, así como el temor a problemas de salud durante la gestación, circunstancias que están posponiendo los nacimientos.
La desinflada tasa de natalidad y el disparado índice de envejecimiento tienen su consecuencia más visible -e inminente- en el sistema de pensiones. La relación cotizante-pensionista cerró 2020 con una cifra de 1,9, un índice en caída desde el año 2007, cuando la cifra era de 2,7. “El valor mínimo actual no garantiza la sostenibilidad del sistema de pensiones y exige dar respuesta urgente a retos como la cronificación sistemática del desempleo entre la población activa de más edad o el impulso de incentivos fiscales y laborales que impacten en las familias y estimulen la natalidad”- afirma Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco.