Museo Sobrino. Hasta 6 septiembre
El pasado 19 de junio abría, en el Museo Francisco Sobrino, una de las exposiciones más singulares de su programación reciente. La artista neoyorquina Layla D’Angelo presenta B Forever, una muestra que reúne una década de investigación en torno a la escultura cinética, el constructivismo y el arte óptico, convirtiendo las salas del museo en un espacio donde el movimiento, la geometría y la participación del espectador son protagonistas. Una muestra que permanecerá abierta hasta el 6 de septiembre.
La propuesta de D’Angelo encaja de manera natural con la identidad del Museo Francisco Sobrino, dedicado a uno de los máximos representantes internacionales del arte óptico y cinético, y supone una oportunidad excepcional para acercarse a una creadora que ha desarrollado un lenguaje propio dentro de estas corrientes artísticas.
Nacida en Estados Unidos y afincada en España desde hace décadas, Layla D’Angelo ha vivido y trabajado en ciudades como Nueva York, Londres, Roma, Bogotá o México. Su obra más reciente surge de un descubrimiento técnico tan sencillo como revolucionario: el uso de imanes como elemento estructural y móvil de la escultura. A partir de piezas de hierro pintadas y ensambladas magnéticamente, la artista crea construcciones geométricas que pueden cambiar de forma, composición y apariencia, invitando al visitante a replantear continuamente su percepción de la obra.
El catálogo de la exposición, firmado por el comisario y crítico de arte Alan Rosenberg, define estas creaciones como una “invitación al infinito”. En ellas conviven referencias al constructivismo ruso, al op-art, a la escultura cinética y a figuras esenciales de la abstracción geométrica contemporánea. Sin embargo, lejos de la rigidez teórica, las obras de D’Angelo apelan al juego, al azar y a la experiencia directa del espectador, que deja de ser un observador pasivo para convertirse en parte activa de la creación artística.
Para el concejal de Cultura, Javier Toquero, esta exposición representa perfectamente la línea de trabajo que está desarrollando el Museo Francisco Sobrino: “Queremos que Guadalajara siga siendo un referente nacional para el arte contemporáneo y, especialmente, para el arte óptico y cinético. Layla D’Angelo aporta una mirada internacional, innovadora y profundamente conectada con el legado de Francisco Sobrino. Es una exposición que sorprende, que invita a participar y que demuestra que nuestros museos pueden ofrecer propuestas de primer nivel”.